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- Historia
- Nuestra Iglesia
- Nuestra Bandera
- Misión – Visión
- Sedes
- Carácter Sacramental
- Doctrina Sacramental
- Régimen de Funcionamiento
- Formación Religiosa
- Modelo de vida de la iglesia
- Objetivos de la iglesia
Formación Religiosa
El lapso mínimo para la admisión al proceso de formación de un Religioso será luego de 6 meses de acompañamiento vocacional, donde se trabajará en torno a nuestra realidad como iglesia no adscrita a la Curia Romana, sino de tradición Antigua Católica o Veterocatólica y la misión pastoral de la iglesia. Se responsabiliza al Secretario de Promoción Vocacional y Educación registrar el seguimiento al aspirante. El proceso constará de tres pasos luego de la admisión:
- Propedéutico: tendrá una duración de 6 meses, si el candidato demuestra su idoneidad, recibe el lectorado.
- Subdiaconado: con el debido acompañamiento formativo y vocacional en el transcurso de 2 años el admitido recibe la formación en filosofía e iniciación a la teología, mostrando su idoneidad se le confiere el subdiaconado.
- Diaconado transitorio: luego de haber cumplido 3 años formándose en teología y ejerciendo fielmente el ministerio del subdiaconado, aunado a un proceso de discernimiento, meditación y contemplación eucarística, contando con la valoración del Rector y/o tutor se considerará al subdiácono para que continúe su proceso formativo y viva el año de discernimiento como Diácono (durante estos procesos el elegido continuará los estudios de teología), posteriormente será evaluado para discernir junto a él si debe continuar el proceso de formación por 1 año más o reciba el Presbiterado el cual estará obligado a ejercer por lo menos 5 años con la Iglesia, de lo contrario esta acción se evaluará como un acto de desobediencia y falta a la promesa de obediencia a su Obispo, teniendo como causa la dimisión al ESTADO LAICAL.
NUESTRA IGLESIA PARTICULAR
HISTORIA Y PRINCIPIOS DOCTRINALES DE LA IGLESIA

La Iglesia Una Santa Universal Apostólica y Misionera “Nuestra Señora del Milagro” nace el 7 de febrero año 2021, en la Ciudad de Bogotá DC Departamento de Cundinamarca, República de Colombia, gracias al llamado que por dirección divina y guiados por el Espíritu Santo reciben tres sacerdotes venezolanos y uno colombiano.
La Iglesia inicia como Cofradía Sacerdotal, quien acoge a jóvenes que habían sido traídos de Venezuela y se encontraban siendo explotados, entonces el Padre Adams Rodríguez junto con los Padres Alfredo Lozano, Javier Yépez y Jairo Moreno que se encontraba en la República del Perú, deciden crear esta iglesia particular de tradición Vétero, siendo los tres formados por S.E.R. Monseñor Luis Alfonso Parra Dávila, fundador de la Iglesia Vétero en Venezuela, siguiendo el legado de S.E.R. Monseñor Gonzalo Jaramillo Hoyos, son acompañados por un grupo de fieles congregados en la localidad de Bosa en la Misión Nuestra Señora del Milagro, la cual estaba cerrada por la carencia de sacerdotes desde el año 2018.
Luego de haber elegido como Primer Obispo a Monseñor Jairo Moreno inicialmente consagrado por los Obispos Sergio Edwards Juárez, José Manuel González y Jhon Freddy Gómez, se elige como Canciller Representante Legal al Padre Adams Rodríguez, como Vicario General al Padre Javier Yépez y como Ecónomo al Padre Alfredo Lozano.
Necesitando el amparo de una personería jurídica especial para realizar la labor pastoral apegados a la ley, el 23 de febrero de 2021, se inicia el proceso de incardinación con la Iglesia Misioneros Véteros de Nuestra Señora de la Alegría en la persona de S.E.R. Monseñor Jaime Solorzano Laverde, quien para la fecha era su Protojerarca y Representante Legal. Luego del acompañamiento y formación recibida de este gran padre y pastor, la Cofradía Sacerdotal es Acogida por la Iglesia Misioneros Véteros de Nuestra Señora de la Alegría el 21 de septiembre de 2021 registrado el acto en Decreto Eclesial 21- 09-2021, por imposición de manos los Señores Obispos delegados por la Iglesia el clero de la Cofradía es subsanado recibiendo así todos la sucesión apostólica heredada de S.E.R. Monseñor Gonzalo Jaramillo Hoyos fundador de la Iglesia.


Con la muerte de S.E.R. Monseñor Jaime Solorzano Laverde, es elegido Monseñor Julio César Acuña Rodríguez perdiendo la iglesia la calidez y el rumbo legado de Monseñor Solorzano, se reúne la Cofradía tal como lo establecen su constitución y reglamentos, se toma la decisión de separarse institucionalmente de la Iglesia Misioneros Véteros de Nuestra Señora de la Alegría el 1 de marzo de 2023, siendo acogidos el 4 de marzo de 2023 por la Iglesia Veterodoxa Cuerpo y Sangre de Cristo según decreto 007 en la persona de su Representante Legal S.E.R. Monseñor Willam Ariza Encizo quien le ofrece amparo y acogida.


En diciembre de 2023 Monseñor Jairo Moreno junto al Padre Javier Yépez y otros sacerdotes se separan de la Cofradía para tomar su propio rumbo, quedando a cargo de la misma el Padre Adams Rodríguez y el Padre Alfredo Lozano, dejando de ser Cofradía Sacerdotal para convertirse en Iglesia Iglesia Una Santa Universal Apostólica Misionera “Nuestra Señora del Milagro” la cual con la Misión Nuestra Señora del Carmen y Nuestra Señora del Milagro de Bogotá DC y Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa de Soacha conforman esta iglesia que nace el 16 de enero de 2024 bajo el callado de S.E.R. Monseñor Cristian Roa Celis Primer Obispo Consagrado para Colombia por S.E.R. Monseñor Gonzalo Jaramillo Hoyos el 16 de enero de 2006, constituyéndose ante el Ministerio del Interior Colombiano así el 9 de junio de 2024 hasta los presentes.



NUESTRA IDENTIDAD

En nuestra Iglesia se mantiene la tradición y normas de los estandartes que establece la instrucción Ut sive sollicite de 1961, como parte de la tradición del Patriarcado de Occidente, el Escudo Eclesial tiene una significación muy importante y por norma es la imagen que debe preceder toda publicación hecha a nombre de la Iglesia, este escudo fue creado por el Pbro. Adams Rodríguez el 16 de enero de 2024, en la Republica de Colombia, con el propósito de dar identidad a la naciente iglesia, sin romper con el legado que se había forjado como cofradía sacerdotal y el legado mariano de la Iglesia Misioneros Véteros de Nuestra Señora de la Alegría, podemos describirlo de la siguiente manera:
El escudo o blasón: La forma de nuestro escudo es Española, un cáliz cuya línea o silueta es de color rojo representando el cáliz del Señor el cual bebieron los apóstoles, los mártires y los santos, compuesto por un solo cuartel, que representa la Unicidad de la Iglesia de Jesucristo, el campo del cuartel esta esmaltado con los colores azul cielo y un toque a su izquierda de amarillo, representando el anuncio del Arcángel Gabriel a la Santísima Virgen María, al ser elegida como madre del Redentor, sembrado en el campo vemos en la parte superior una paloma blanca con un rosario en el pico, que representa la Presencia viva del Espíritu Santo en la Iglesia desde la encarnación del Mesías y en Pentecostés, así como, el Santo Rosario arma del creyente y vinculo espiritual entre los hijos con la madre a través del espíritu, en el centro vemos la imagen de la Santísima Virgen María, la cual sostiene en sus manos la Sagrada Eucaristía, ella como madre del milagro eucarístico lo guarda en sus manos, como a aquel niño nacido en el portal de Belén, a los pies del cáliz, las uvas y el trigo, que representan esa unión entre lo humano y lo divino.
Timbre del escudo: sobre el escudo reposa una Mitra episcopal, como símbolo de la autoridad eclesiástica heredada de los Apóstoles, quienes a su vez la recibieron del mismo Jesús y que hoy ostentamos gracias a la sucesión apostólica que guardan nuestros obispos válidamente consagrados.ç
Tenantes del escudo: cruzado por dos báculos, que acompañan el escudo, estos representan el cuidado pastoral que desde los Obispo y sacerdotes en su condición de pastores espirituales deben al pueblo creyente, en la izquierda, uno con la cruz de Jerusalén, que simboliza los cuatro evangelios que se expandieron desde Jerusalén a los cuatro rincones del mundo, así como, la tradición antigua que guardamos, a la derecha un báculo episcopal, que recuerda la función de nuestros obispos como sucesores de los apóstoles y custodios de la fe, quienes en su actual serán: piadosamente severos en la corrección de los vicios, manteniendo un juicio sin ira, para que así, puedan estimular los ánimos de los oyentes en el fomento de las virtudes.
Lema: el lema de nuestra iglesia son tres palabras en Latín idioma oficial y cultura que une a la Iglesia Latina de Occidente, Serve – Servir, Precor – Orar, Amorem – Amar; palabras inspiradas en las tres virtudes teologales, y las principales enseñanzas cristianas, como son la servidumbre de aquel que vino a servir y no a sr servido «y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo;» (Mt. 20,27), la oración principal petición de los discípulos y medio que estrecha nuestra relación con el Padre, «Y aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos» (Lc. 11,1) y finalmente, el amor, sentimiento y mandamiento que une lo humano con lo divino, «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Jn. 3,16) – Un mandamiento nuevo os doy : que os améis los unos a los otros ; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros» (Jn. 13,34).
Misión
Ser educadores de la fe a través de la catequesis ayudando a los demás no solo en reconocer sus propios dones, sino también a encontrarse con Jesús Eucaristía, tomando como ejemplo el Sí de María, dando testimonio así de ser discípulos de Jesús ejerciendo una labor pastoral solidaria con todo el pueblo santo de Dios, pues como ellos estamos siendo acosados por las mismas flaquezas, pero somos renovados por el mismo amor del señor.
Visión
Consolidar una Iglesia Santa, Apostólica y Universal que trascienda las fronteras territoriales y sociales, que preocupada por la dignidad de los hijos amados de Dios dirija su atención a las víctimas del hambre, la desigualdad, la pobreza tanto espiritual como material, la guerra, la ignorancia, la infidelidad, los prejuicios, los abusos y las catástrofes naturales, conllevándolos a vivir en santidad.
¿Dónde Estamos?
La Sede Oficial de la Iglesia está en la Republica de Colombia
Contamos con una Prelatura Territorial en la República Bolivariana de Venezuela
Asegurando la participación de nuestros fieles en la vida eclesial, se mantienen vivos los ministerios laicales que se encomendarán a los fieles para ayudar a dar a Dios el culto sagrado debido y para el servicio del Pueblo de Dios, con cometidos para funciones litúrgico-religiosas y de caridad, son:
- Subdiaconado o Hipodiaconado.
- Acolitado.
- Exorcistado.
- Lectorado.
- Ostiariado.
Nuestra Bandera

Con motivo del Primer Aniversario de la Constitución de la Iglesia ante el Ministerio del Interior colombiano, el 12 de septiembre de 2025, se crea de manos del Pbro. Adams Rodríguez, el estandarte como insignia o bandera que simboliza la fe, la unidad y la identidad que nos une como iglesia, este se describe:
Asta o Mástil: el estandarte o bandera, se enarbolará sobre un asta o mástil de madera, adornada con colores dorados que denoten la dignidad eclesial.
Tela o Paño: Inspirado en nuestro Escudo eclesial, la bandera cuenta de tres franjas, a la izquierda o al asta, el color azul celeste que recuerda nuestra identidad mariana, reconociendo que María Santísima es el camino que nos lleva a Jesús, a la derecha o al batiente, el color blanco que nos recuerda nuestro modelo de vida inspirado en el casto San José custodio de la familia de Nazaret, impreso en esta franja el escudo eclesial, representa que la iglesia está consagrada al cuidado del Patriarca San José, al centro una franja fina de color rojo oscuro que nos recuerda a Jesús quien es el centro de nuestra fe, así como su sangre y la sangre de los mártires como testimonio de la entrega generosa por la salvación del genero humano.
Borlas: A cada lado cae una borla de color azul y dorado, que recuerdan el deber que tienen consagrados y fieles por el sostenimiento espiritual y material de la iglesia.
Caracter Sacramental
La Iglesia Una Santa Universal Apostólica y Misionera “Nuestra Señora del Milagro”, tienen un carácter religioso «Cristiano Universal (Católico) Apostólico y Misionero».
Nuestra Profesión de Fe, fundamenta su religiosidad en el Credo de los Apóstoles, Credo Niceno (constantinopolitano) y Credo de san Atanasio promovido desde la tradición más antigua de la iglesia y los atributos de la Iglesia que es Una, Santa, Apostólica y Universal, a la luz de las Sagradas Escrituras traducida en la Vulgata realizada a finales del siglo IV por San Jerónimo de Estridón así como la estricta observancia de los 85 cánones de los apóstoles.
Para fomentar la Unidad, la iglesia puede mantener relaciones con otras iglesias y confesiones religiosas que tengan la misma finalidad ideológica, doctrinal, pastoral y social en virtud de ello puede ser miembro de asociaciones y corporaciones de iglesias independientes, de tradición cristiana, universal, apostólica y Misionera, y sus presbíteros podrán ser miembros de asociaciones de ministros previa autorización de la iglesia, de conformidad con lo establecido en estos estatutos.
DOCTRINA SACRAMENTAL
Nuestra una expresión particular de una doctrina largamente establecida según la cual el bautismo, la confirmación y las órdenes sagradas no pueden reiterarse. Quien recibe un grado inferior de las órdenes sagradas puede recibir una superior.
- BAUTISMO.
- LA CONFIRMACIÓN.
- LA CONFESIÓN O RECONCILIACIÓN.
- LA EUCARISTÍA O COMUNION.
- LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS.
- LAS ÓRDENES SACERDOTALES DE CASADOS O CÉLIBES.
- EL MATRIMONIO ENTRE HOMBRE Y MUJER
Los Ministerios que desarrolla la Iglesia Una Santa Universal Apostólica y Misionera “Nuestra Señora del Milagro”, son los 5 que establece el Apóstol Pablo en la Epístola a los Efesios, capítulo 4, versículo 11, incorporando 1 ministerio más, el Ministerio del Servicio pues nuestra iglesia debe velar por el más necesitado.
- Apostólico: El Ministerio apostólico desarrolla el establecimiento de iglesias en otros lugares fundamentados en la palabra de Dios y prepara los ministros para su Obra.
- Profético: El Ministerio guía la Iglesia hacia la obra de Dios.
- Evangelístico: Este Ministerio es el encargado de proclamar el Evangelio a los no creyentes.
- Pastoral: El Ministerio Pastoral es el encargado de pastorear al pueblo del Señor instruyéndolo, adoctrinándolo y amonestándolo en la Santa doctrina.
- Maestros: El Ministerio de Maestros se encarga de enseñar a los miembros de la iglesia todo lo relacionada con la santa doctrina y los postulados de fe, basados en la Palabra del señor.
- Siervos: El Ministerio de Siervos es que dirigirá la labor la iglesia a favor de los más desfavorecidos y de los más pobres, a la luz del Evangelio.
En cuanto a las Sagradas Órdenes, estas consisten en la consagración al ministerio del servicio a la Iglesia y a Dios. Esto le exige dedicación plena y libre disposición a Dios. Este sacramento concede la autoridad para ejercer funciones y ministerios eclesiásticos que se refieren al culto de Dios y a la salvación de las almas. Las Ordenes Sagradas que desarrolla la Iglesia Una Santa Universal Apostólica y Misionera “Nuestra Señora del Milagro”, son:
- El Episcopado: indica el primer grado del sacramento del orden sagrado, es decir, el de los obispos.
- El Presbiterado: Configura el candidato al Cristo sacerdote y buen pastor. Es capaz de actuar en nombre de Cristo cabeza y administrar el culto divino.
- El Diaconado: Confiere al candidato el orden para el servicio en la Iglesia, a través del culto divino, de la predicación, de la orientación y sobre todo, de la caridad.
Asegurando la participación de nuestros fieles en la vida eclesial, se mantienen vivos los ministerios laicales que se encomendarán a los fieles para ayudar a dar a Dios el culto sagrado debido y para el servicio del Pueblo de Dios, con cometidos para funciones litúrgico-religiosas y de caridad, son:
- Subdiaconado o Hipodiaconado.
- Acolitado.
- Exorcistado.
- Lectorado.
- Ostiariado.
Régimen de Funcionamiento
El régimen de funcionamiento de la iglesia es Corporativo la máxima autoridad Espiritual de la entidad religiosa está en la cabeza de su “Obispo Metropolitano”, mientras que la autoridad ejecutiva en su “Prelado Representante Legal”, quienes desarrollan sus funciones, contando con el aval del Consejo Superior Eclesiástico, conforme a la ley 133 de 1994 y sus decretos reglamentarios 782 de 1995 y 1319 de 1998.
Estará la iglesia compuesta por: miembros activos que son aquellos que pertenecen a la iglesia y no tienen suspendida su membrecía, y miembros simpatizantes, pero se aclara que los privilegios de los miembros activos son: el derecho a la participación en el Consejo de Pastoral y llegar a formar parte del Consejo Superior Eclesiástico.
No venimos a hacernos de los que no es fruto de nuestro trabajo, por ello, la iglesia es autosostenible por tanto sus ministros y consagrados basan su sostenimiento económico por labores propias o de la caridad de los fieles que hacen vida activa en sus misiones y/o parroquias.
Los miembros activos podrán ostentar cualquiera de las siguientes condiciones de vida:
- Misioneros: son aquellos que, siendo parte de la Iglesia Misioneros Ordenados, Misioneros Religiosos o Misioneros Laicos, realizan su labor, en barrios, veredas, zonas rurales o de selva, conjuntos residenciales abiertos y cerrados, empresas o residencias particulares.
- Monjes/Monjas: se considerará Monjes y Monjas a los consagrados que desarrollan su vida dentro del monasterio de la iglesia, desde una vida de trabajo y oración.
- Asociados/Afiliados: se llamarán asociados o afiliados a aquellos miembros, que reciben el amparo jurídico, canónico y pastoral de la iglesia, quienes, a pesar de gozar de una personalidad, constitución, reglamentos, lideres propios, se someten al Gobierno, asume la identidad y cumple con los estatutos, reglamentos, decretos, circulares de la iglesia, así como, las leyes civiles y de culto de la nación donde se encuentren.
Son deberes de nuestro miembros:
- Cumplir los estatutos y reglamento interno de la iglesia.
- Cumplir con las decisiones emanadas de los organismos representativos de la iglesia.
- Desempeñar diligentemente los cargos o comisiones que la iglesia le confíe en el desarrollo de los fines religiosos de la misma.
- Responder ante la iglesia por sus propios actos.
- Dar aviso a todo cambio de dirección contribuyendo de esta manera al buen funcionamiento y organización de la iglesia.
- Expresar públicamente y por escrito su fidelidad a la Iglesia, a nuestra profesión de fe, a nuestra tradición Cristiana, Universal, Apostólica y Misionera.
- Vivir conforme a la formación espiritual y doctrinal de la Iglesia, de acuerdo con los objetivos de la misma.
- Adherirse libre y voluntariamente aceptando nuestros objetivos.
- Aportar con su trabajo al sostenimiento de la Iglesia, según lo defina el Consejo Económico.
- Promover ante el Consejo de Pastoral: ideas, proyectos y programas que le sirvan a nuestra Iglesia para su desarrollo espiritual y pastoral.
- Cumplir con los horarios de la Divina Liturgia, alabanza y oración, educación, trabajo y demás labores asignadas.
- Acatar, obedecer y respetar a sus superiores.
- Difundir y predicar el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.
- Concurrir puntualmente a las reuniones generales, así como, de todos los consejos, decanatos o comités de los que forman parte.
- Presentar por escrito las inquietudes de reforma de los presentes estatutos, ante el Consejo de Pastoral, para su estudio y posterior aprobación, siempre y cuando que estas propuestas mejoren el virtual desempeño espiritual y administrativo de la Iglesia.
Está prohibido en la Iglesia:
- Promulgar o predicar una doctrina diferente a la establecida en las sagradas escrituras, incurriendo de esta manera en apostasía.
- Utilizar el nombre de la iglesia para fines y beneficios personales o de terceros.
- Incurrir en irrespeto y falta de sujeción a los órganos representativos de la iglesia.
- Incurrir en forma reiterada y sin dar muestras de cambio alguno en división, chismes y contiendas dentro y fuera de la iglesia.
- Utilizar los bienes muebles de propiedad de la iglesia, para uso y beneficios personales y de terceros.
- Incumplir o no someterse a las disposiciones consagradas en los estatutos y reglamento interno de la iglesia.
- Incumplir o no acatar las decisiones del Consejo Superior Eclesiástico o Consejo de Pastoral y demás órganos a quienes se les haya delegado alguna función en el desarrollo de los fines religiosos de la iglesia.
- Celebrar actos litúrgicos o sacramentos con miembros de otra iglesia o denominación que no gocen de inter-comunión plena con la Iglesia, sin autorización del Consejo Superior Eclesiástico.
- Celebración de matrimonio sacramental a personas del mismo sexo, sacramentos a animales o personas que profesen una fe contraria a la nuestra.
Modelo de vida de la Iglesia
San José Esposo de María.
Custodio de Jesús y María, tuvo la responsabilidad de resguardar como padre al gran redentor y salvador con su testimonio de vida nos invita a proteger y dar la vida por Jesús.
Fiesta: 19 de marzo.
NUESTROS OBJETIVOS COMO IGLESIA CATÓLICA
OBTENER, recursos, ayudas nacionales o internacionales que permitan desarrollar los objetivos de la Iglesia y promover el mejoramiento de la calidad de vida de sus miembros y de la sociedad en general, a través de la pastoral social que realice.
ESTABLECER, su propia organización, designar a sus correspondientes ministros libremente elegidos, con su particular forma de vinculación y permanencia según su reglamento interno.
EJERCER, libremente su propio ministerio, conferir órdenes ministeriales, religiosas y laicales.
CONFESAR, la Fe Cristiana, Una, Santa, Universal y Apostólica.
MINISTRAR, los signos sacramentales; estableciendo su liturgia basada en el Canon Missae Romanae, herencia y medio para mantener ese estrechísimo lazo de unión sacramental, según lo que reza la DECLARACIÓN «DOMINUS IESUS SOBRE LA UNICIDAD Y LA UNIVERSALIDAD SALVÍFICA DE JESUCRISTO Y DE LA IGLESIA.»1
ANUNCIAR, comunicar y difundir de palabra y por escrito su credo a toda persona y manifestar libremente el valor peculiar de su doctrina para la ordenación de la sociedad y la orientación de la actividad humana.
COMPARTIR, nuestra vida en comunidad, dedicando tiempo al estudio de las sagradas escrituras, al perfeccionamiento espiritual y al trabajo pastoral.
TENER Y DIRIGIR, autónomamente sus propios institutos de educación formal e informal en los diferentes subsistemas educativos, niveles y modalidades que estos ofrecen, en los cuales pueden ser libremente recibidos los candidatos al ministerio religioso, así como laicos comprometidos, familias, niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores.
PRESTAR, nuestro servicio a los más humildes, coordinando y promoviendo la asistencia integral a las familias marginadas o sus miembros en su etapa de niñez, la juventud, la adultez o la ancianidad.
REALIZAR, formaciones: sociales, estudiantiles, psicológicos y de participación que se requieran para el progreso de la comunidad.
SERVIR, de enlace para que los programas de ayuda internacional, se ejecuten con las comunidades de la iglesia.
FIRMAR, convenios con instituciones del Estado para la atención a la población vulnerable, niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos mayores, población desplazada, migrantes, entre otros.
La PRINCIPAL finalidad de la Iglesia Una Santa Universal Apostólica y Misionera “Nuestra Señora del Milagro”, es la divulgación, difusión y enseñanza del evangelio de nuestro señor Jesucristo con fundamento en las Sagradas Escrituras, y en desarrollo de esta finalidad puede:
VIVIR, en el constante desarrollo de nuestra identidad, profesión de fe y vida espiritual a través de la celebración eucarística y el ejercicio del mandamiento del amor por medio de la pastoral social.
DESIGNAR, para los cargos pastorales, comunicarse y mantener relaciones, interinstitucionales, ecuménicas e interreligiosas, sea en el territorio nacional o en el extranjero, con sus fieles, con otras iglesias o confesiones religiosas de la misma creencia y fe a la nuestra, independientes y con sus propias organizaciones.
ESCRIBIR, publicar, recibir y usar libremente sus libros y otras publicaciones sobre asuntos religiosos.
FORMAR, misioneros para la evangelización; para honrar y glorificar a nuestro Señor Jesucristo.
ESTABLECER, regentar, comprar, arrendar y atender lugares de culto, de educación, de reunión, con fines religiosos y educativos, así como de servicio social, donde se respete su profesión de fe, su carácter social, en cualquier nación donde se establezca nuestra Iglesia.
REALIZAR, encuentros, convivencias, retiros espirituales, actividades deportivas y recreativas que ayuden a los cristianos a hacer sus mejores esfuerzos, para su realización espiritual, social y humana.
DESARROLLAR, institucionalmente, formación y capacitación para la asesoría y acompañamiento en la gestión de recursos de cooperación para la financiación de planes, programas y proyectos de desarrollo económico y social a ejecutar con las entidades territoriales.
DISEÑAR, elaborar, ejecutar, contratar e implementar proyectos de servicio social para las comunidades de bajos recursos de acuerdo con las necesidades y las políticas de programas internacionales, nacionales, regionales, municipales y comunales.
CONTACTAR, a las diferentes organizaciones no gubernamentales y en general, sector público y privado que desean desarrollar programas sociales y de ayuda humanitaria para las comunidades y que deseen coordinar sus programas con la Iglesia.
1“Las Iglesias que no están en perfecta comunión con la Iglesia católica pero se mantienen unidas a ella por medio de vínculos estrechísimos como la sucesión apostólica y la Eucaristía válidamente consagrada”
Obetivos de nuestra iglesia
La finalidad principal de la Iglesia Una Santa Universal Apostólica y Misionera “Nuestra Señora del Milagro” es anunciar, enseñar y difundir el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, fundamentado en las Sagradas Escrituras y en la tradición cristiana. Para el cumplimiento de este propósito, la Iglesia podrá:
Realizar cualquier otra actividad lícita compatible con su naturaleza religiosa y con los fines espirituales, pastorales, educativos y sociales establecidos en estos estatutos.
Confesar y promover la fe cristiana, una, santa, universal y apostólica, fortaleciendo la vida espiritual de sus fieles mediante la celebración de la Sagrada Liturgia, la administración de los sacramentos, la formación doctrinal y el ejercicio de la caridad.
Organizar y dirigir libremente su estructura eclesiástica, designar a sus ministros y conferir órdenes ministeriales, religiosas y laicales, conforme a sus estatutos y reglamentos internos.
Desarrollar la misión evangelizadora, formando misioneros, promoviendo el estudio de las Sagradas Escrituras y realizando actividades pastorales, retiros espirituales, encuentros y programas de crecimiento humano, espiritual y comunitario.
Mantener relaciones de cooperación, diálogo y fraternidad con iglesias, confesiones religiosas, instituciones públicas y privadas, organismos nacionales e internacionales y demás entidades afines, respetando su identidad y autonomía.
Establecer, administrar y mantener lugares de culto, centros de formación, instituciones educativas, espacios de reunión y obras de servicio social, así como publicar y difundir material religioso y formativo.
Promover la acción social, mediante programas de asistencia, acompañamiento y desarrollo integral dirigidos a niños, niñas, adolescentes, jóvenes, familias, adultos mayores, migrantes y demás poblaciones vulnerables.
Diseñar, gestionar, ejecutar y apoyar planes, programas y proyectos de desarrollo social, educativo, cultural y comunitario, así como celebrar convenios y obtener recursos de entidades públicas, privadas, nacionales e internacionales para el cumplimiento de su misión.
Realizar cualquier otra actividad lícita compatible con su naturaleza religiosa y con los fines espirituales, pastorales, educativos y sociales establecidos en estos estatutos.
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LA FORMACION RELIGIOSA
El lapso mínimo para la admisión al proceso de formación de un Religioso será luego de 6 meses de acompañamiento vocacional, donde se trabajará en torno a nuestra realidad como iglesia no adscrita a la Curia Romana, sino de tradición Antigua Católica o Veterocatólica y la misión pastoral de la iglesia. Se responsabiliza al Secretario de Promoción Vocacional y Educación registrar el seguimiento al aspirante. El proceso constará de tres pasos luego de la admisión:
Diaconado transitorio: luego de haber cumplido 3 años formándose en teología y ejerciendo fielmente el ministerio del subdiaconado, aunado a un proceso de discernimiento, meditación y contemplación eucarística, contando con la valoración del Rector y/o tutor se considerará al subdiácono para que continúe su proceso formativo y viva el año de discernimiento como Diácono (durante estos procesos el elegido continuará los estudios de teología), posteriormente será evaluado para discernir junto a él si debe continuar el proceso de formación por 1 año más o reciba el Presbiterado el cual estará obligado a ejercer por lo menos 5 años con la Iglesia, de lo contrario esta acción se evaluará como un acto de desobediencia y falta a la promesa de obediencia a su Obispo, teniendo como causa la dimisión al ESTADO LAICAL.
Propedéutico: tendrá una duración de 6 meses, si el candidato demuestra su idoneidad, recibe el lectorado.
Subdiaconado: con el debido acompañamiento formativo y vocacional en el transcurso de 2 años el admitido recibe la formación en filosofía e iniciación a la teología, mostrando su idoneidad se le confiere el subdiaconado.
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